jueves, 4 de diciembre de 2008

ALERGIA AL COMPROMISO

Te han dicho frases como "te quiero" "nunca me había pasado algo así" o el mítico " cierra los ojos que te voy a hacer volar" en tu primer encuentro sexual y has sentido unas ganas imperiosas de salir por patas de allí?
¿ Eres de los que "invita" a marcharse a tus invitados nocturnos después de la cópula con frases como -Ufff mañana madrugo- o -Que pequeña que es esta cama o me lo parece a mi- ?
Si sientes ataques de pánico/ansiedad/sudoración/punzadas en el brazo izquierdo o cualquier sintomatología similar cuando te "obsequian" con la famosa copia de las llaves del piso o con las presentaciones familiares en las que uno siente que no puede escapar...
Lo siento Amig@: Tienes alergía al compromiso!

Quien no se ha sentido alguna vez agobiado por alguien que ha corrido más de lo debido o que se ha precipitado con sus muestras de afecto?
Tanto mujeres como hombres hemos sido víctimas algunas vez de estos "prematuros amorosos" que nos han causado más de una taquicardia innecesaria.
No solo el sexo masculino puede sentirse agobiado con la típica histérica que no para de llamar y que te pide explicaciones de donde con quien y porque vas o vienes despúes de una única noche de sexo... Estas historias, según me cuenta algún amigo, suelen acabar con el cambio de número de teléfono porque no hay quien se las quite de encima ni con agua caliente.

Pero también si duda alguna, hay hombres muy pesados -aquí ya hablo en primera persona- que te deleitan desde la segunda cita con palabras empalagosas como "bollito" o "cari" que personalmente me revuelven el estómago.También existe el típico osado que te agarra la mano al cruzar -como si fuera un deporte de riesgo extremo- cuando a penas sabeis ni vuestros apellidos; entonces es cuando miras a ambos lados de la calle rezando para que nadie conocido pasara por allí en aquel embarazoso momento y sacas tu mano de aquel embolado como sea.

En las relaciones, como en la vida en general, todo tiene su momento adecuado. Adelantarse o retrarsarse puede conllevar efectos como espantar a la persona que nos gusta o perder un tren que jamás volverá a repetirse.

Un saludo. María

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